Es una novela corta considerada una síntesis de la actividad creadora de Hemingway. Narra la historia de Santiago, un viejo pescador cubano agobiado por muchos años de trabajo, que entabla lo que será, sin duda, su última gran batalla con un pez enorme. Luego de una tremenda lucha el pescador regresa al puerto con el gigantesco pez atado a su bote, pero antes de llegar a tierra firme los tiburones atacan y devoran al pez. Santiago se siente vencido, pero un muchacho que ha sido su fiel compañero lo anima y le asegura que ha triunfado.
Santiago y su combate con el gigantesco pez espada (lucha dramática, solitaria y definitiva) se constituyen en símbolos de una actitud vital cuyo significado trasciende al plano donde la voluntad de triunfar y de superar obstáculos es lo más importante. No se trata exclusivamente de ganar, se trata de luchar. La aparente derrota final de Santiago (el pez devorado por los tiburones) es en verdad una inmensa victoria. Retorna al puerto sólo con el esqueleto de su presa, pero ese esqueleto es el símbolo de su voluntad, “Pez, seguiré hasta la muerte”.
finalmente el viejo logra batir al pez grande y esa es su recompensa al llegar a el pueblo.